Trabajar y estudiar

Algunas reflexiones para alumnos que deben trabajar y estudiar simultáneamente, especialmente en el nivel superior.

Trabajar y estudiar...misión posible!

Por Psp. Ana María Salazar (*)

Desde el lugar de orientadores psicopedagógicos, cada día con mayor frecuente, escuchamos que los alumnos que estudian en el carreras universitarias o terciarias, se repiten con frecuencia las mismas historias:

”No puedo seguir cursando ahora... tengo mucho trabajo”.

”Ya dejé una carrera y tengo miedo que me pase lo mismo con otra”

“Me gusta la carrera... pero voy a seguir después”

“ahora que termino el 2º... no sé qué estudiar ... y si trabajo y elijo una carrera después?!”

Un “después” que a veces se hace muy distante.

Es en esos momentos que tal vez te surja la pregunta: ¿Es posible trabajar y estudiar o estudiar y trabajar? ¿Cómo hacer para articular ambos y no “quedarse en el intento?”.Veamos.

Hasta no hace mucho, la mayoría con los jóvenes elegían seguir sus estudios Superiores por el llamado de su vocación. Otros, para seguir una tradición familiar. Pero en los últimos tiempos se sumó un tercer grupo que tiene cada vez más adeptos: el de los que siguen un estudio que les asegure una pronta inserción laboral. “De acuerdo con cifras del Indec, el desempleo entre chicos de 20 a 24 años creció del 12,2% al 24,4% en menos de 10 años. Y datos del Ministerio de Educación de la nación muestran que el 43% de los jóvenes que asistían a alguna Institución de nivel Superior desertó en los últimos dos años, la gran mayoría para buscar un trabajo"

Frente a esta situación, la pregunta que varios jóvenes se hacen al terminar el colegio es: ¿y ahora qué? , la cual cobra nuevas dimensiones frente a la incertidumbre personal, sumada a la del país en general.

En la una investigación que estamos realizando al respecto de este tema, notamos que el 85% de la población tiene entre 17 y 25 años, y de ellos el 55% está trabajando y el resto tiene intenciones de comenzar a hacerlo. Por eso Intentamos analizar las posibilidades laborales que tiene cada uno, en el actual y el futuro mercado complementando con lo que le gusta o eligió, abriendo un abanico de posibilidades. En definitiva, se trata de conciliar lo que uno quiere hacer con lo que el mercado puede ofrecer. Asi pasamos de la clásica información vocacional a la planificación de una carrera, asesorando a los estudiantes en su inserción al mundo laboral. Es necesario saber que no hay un momento preciso donde mágicamente se decide la carrera a seguir. Elegir es parte de un camino que comienza desde pequeños. Vamos aprendiendo a elegir a medida que crecemos. Así llegamos a la instancia de decidir seguir estudiando o no...Si la alternativa es la primera, continuar la formación académica, tal vez se vuelva a presentar la duda: qué estudiar .

Esta realidad en la que vivimos exige incorporarte cada vez mas temprano al mercado laboral, incluso antes de comenzar una capacitación profesional. Las necesidades económicas, personales y/o familiares, las expectativas de crecimiento y desarrollo son determinantes a la hora de buscar un trabajo redituable (que a veces no lo es tanto),y el que en muchas ocasiones tiene fuertes exigencias en cuanto a la carga horaria (de lunes a sábados o incluso de lunes a lunes con algunos francos).

Es tal este fenómeno mundial, que la UNESCO, ha “destacado la importancia de la formación permanente a lo largo de toda la vida, vaticinando que dentro de 10 años el 70% de las personas trabajarán en ocupaciones hoy desconocidas”

Posiblemente cada uno, comience sus estudios Superiores con metas y perspectivas incluidas en un proyecto personal, pero lo común a varios puede ser la necesidad de complementar estudio-trabajo.

Sin embargo la realidad parece darte la espalda: cuándo te enganchaste con la carrera... zas ! en el trabajo surgió algo...y como es necesario... termina ganándote la pulseada. ¿Siempre ganándote?!. Tal vez tengas que pensar en cambiar las estrategias frente a este mano a mano.

Ese cambio, puede comenzar analizando ...dónde estudiar?.Hoy hay varias opciones, las cuales podemos sintetizar en dos caminos: instituciones universitarias y terciarias.

La opción universitaria se caracteriza por una formación que tiende a producir conocimientos a través de la investigación.

Los institutos terciarios ofrecen carreras de menor duración, orientados a la salida laboral rápida,y con una formación vinculada con la práctica desde el comienzo de la carrera. Además hay otros factores que se dan en esta opción: el número de alumnos es menor favoreciendo una relación directa con el docente y el seguimiento personalizado del estudiante, por otro lado la cercanía geográfica que tienen estas instituciones en diferentes zonas del país facilita el acceso a los jóvenes que residen en el interior, pudiendo permanecer en sus lugares de origen sin afrontar mayores costos por traslados o vivienda.

Una vez elegido el lugar para estudiar, lo importante ahora es analizar otras opciones de cursado que no sea sólo asistir diariamente a clases. Estas nuevas posibilidades pueden ser : el cursar de manera semipresencial ,asistiendo dos veces por semana o bien a Distancia, sin concurrir a clases, con la posibilidad de administrar tu tiempo para el estudio y cumplimentar a la vez con las exigencias laborales, familiares, etc.

Si nos atenemos a que la formación es clave, entonces deberemos aceptar que es fundamental ir incorporando y utilizando un procedimiento para el estudio. Esto implica un proceso que no queda sólo librado a las ganas, voluntad y buenas intenciones, sino que requiere de organización personal, mejorando habilidades y hábitos para estudiar, sin por ello descuidar el trabajo y poder rendir bien en ambas actividades.

Teniendo presente estas opciones a la hora de definir un proyecto de formación, vemos que estudiar y trabajar serán una “misión posible”.

Te alentamos a pensar y sentir, que como dice Diego Torres en su canción Color Esperanza:

”Es mejor perderse que nunca embarcar,

mejor tentarse a dejar de intentar,

aunque ya ves...

que no es tan fácil empezar”


(*)Ana María Salazar es psicopedagoga Especialista en Orientación y Asesoramiento psicopedagógico. Web site: Psicopedagogía para Todos

Búsqueda personalizada
INICIO